La taruca: Hippocamelus Antisensis

La taruca (Hippocamelus antisensis) también llamado venado andino o huemul del norte, es un mamífero en peligro de extinción perteneciente a la familia Cervidae, que habita las escarpas andinas, y algunas partes de la selva, en Sudamérica. Una especie estrechamente emparentada es el huemul del sur, con el cual tiene bastante similitud de aspecto (la taruca suele ser más esbelta y de menor alzada). "Taruca" es el nombre de la especie en lengua aymara. El nombre cientìfico genérico significa "caballo-camello", porque al describirlo por primera vez se dudaba de su ubicación taxonómica.



Descripción

Este ungulado posee sus pezuñas perfectamente adaptadas para la marcha en terrenos ríspidos, pedregosos y anfractuosos, su tronco y cabeza son relativamente gruesos en comparación con sus patas, la altura de los ejemplares adultos al nivel de la cruz o alto del dorso es de entre 70 a 80 cm siendo más corpulentos los machos. Poseen astas de hasta 30 cm de longitud que concluyen en una bifurcación (en forma de V). Sus orejas son largas, su cola es bastante corta. Su pelaje externo es áspero, denso con colores que varían del grisáceo al rojizo pasando por el castaño (según la época del año), en su zona ventral poseen un color blanquecino mientras que sobre el rostro y hocico, los machos presentan una mancha negra en forma de Y. El peso de los ejemplares adultos oscila entre los 50 y 75 kg, siendo mayor el peso de los machos al ser mayor su corpulencia.



Hábitat
Este ciervo se caracteriza por vivir en faldeos rocosos pobres en vegetación entre 1.800 y 5.500 msnm. Se lo encuentra en los pastizales de las pisos superiores de las sierras, y en el ambiente de prepuna, no habitando la puna típica.

Costumbres

Pasta en grupos familiares de hasta quince individuos, liderados por una hembra. Es un animal diurno, muy tímido y arisco, que no duda en emprenden la huida ante la presencia humana o alguna señal de peligro. Vive en estado silvestre alrededor de 10 años.

Conservación

La caza desmedida y los cambios operados en su hábitat han tornado más escasa a esta especie, al punto de haber sido catalogada en peligro de extinción a nivel internacional.

La población total de la especie se ha estimado entre 12000 y 17000 individuos.
La mayor parte se encuentran en Perú con un estimado de entre 9000 a 13000 ejemplares.
En Chile habitarían unas 1000 tarucas, y algo más de 2000 en Argentina y Bolivia.
En Argentina, la taruca está protegida en el Parque Nacional Campo de Los Alisos (Tucumán), en el Parque Nacional Calilegua (Jujuy), y en el Parque Nacional Baritú (Salta). En 1996 fue declarado Monumento Natural por Ley Nacional 24.702, una categoría de manejo contemplada dentro del Sistema de Parques Nacionales de la Argentina.

Antecedentes históricos



Los nasquenses usaron la piel curtida de taruca para confeccionar hondas o boleadoras para arrojar piedras, en las guerras que sostenían con otros pueblos. Para las fiestas ceremoniales de las huacas, los sacerdotes acostumbran iniciar sus ritos colocándose a manera de mitra, las cabezas y pieles de taruca.




Si alguien tenía hijos gemelos era una señal de mal agüero, y como medio de purificacion se degollaba una taruca, cuya piel se dejaba secar para luego ser colocada a manera de techo, por donde cruzaban los supuestos penitentes, para conjurar el mal augurio.



Una práctica común entre los antiguos peruanos fue la de colocar a sus hijos pequeños sobre las pieles curtidas de este venado para que adopten su velocidad y aprendan a caminar más rápido.



Los nasquenses también aprovecharon la carne de este mamífero para la preparación del charqui, que era almacenada en depositos y consumida en fiestas y ceremonias religiosas. En la cerámica Nasca se puede observar representaciones pintadas en forma naturalista y también modeladas adoptando la forma de este cérvido.



Mito o leyenda



Relato del origen de Pariacaca. Se dice que: "hace mucho tiempo un hombre que se había convertido en venado, subió al cerro y desapareció. Antiguamente el venado comía carne humana. Cuando los venados habían aumentado, un día, mientras bailaban una cachua (danza típica), dijeron: "¿Cómo haremos para comer hombres?", uno de ellos se equivocó y dijo: ¿Cómo van hacer los hombres para comernos?". Al oír estas palabras, los venados se dispersaron y es a partir de entonces que los venados serían comida para los hombres.



Situación de la especie


Antiguamente existieron manadas de taruca hasta con 6 mil individuos en la costa peruana. Actualmente sus poblaciones son muy escasas, estando en vías de extinción en el Perú, según el Decreto Supremo 013 - 99 - AG, del Instituto Nacional de Recursos Naturales - INRENA. La taruca está protegida en los Parque Nacionales Río Abiseo en San Martín, Huascarán en Ancash, Manu en Madre de Dios; en las Reservas Nacionales Pampas Galeras en Ayacucho y Salinas - Aguada Blanca en Arequipa y Moquegua.



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